Como nos dice el Papa Francisco, Jesús, el primer evangelizador, nos llama a anunciar el Evangelio del amor de Dios Padre con la fuerza del Espíritu Santo. La iglesia, añade, es misionera por naturaleza. Si no lo fuera, no sería la Iglesia de Cristo. Sería una asociación entre muchas otras.
Ayer se respiraba ese
ambiente misionero en todos los rincones de la capilla del Perdón, casa y sede
del Movimiento de cursillos de cristiandad de Sevilla, en una reunión perfectamente
organizada por Fernando Parra Martin.































































