miércoles, 8 de julio de 2015

P. Vito del Prete, en la 68ª edición de la Semana Española de Misionología de Burgos

"La finalidad de la actividad misionera es la fundación de Iglesias"

La 68ª edición de la Semana Española de Misionología de Burgos bajo el título "Sentido y retos de la misión hoy, 50 años después del Decreto Ad Gentes" se está celebrando estos días, en la Facultad de Teología de Burgos. Hoy se ha contado con la presencia del secretario general de la Pontificia Unión Misional (Roma), el P. Vito del Prete. También ha participado el arzobispo de Burgos D. Francisco Gill Hellín quien enmarcó el decreto Ad Gentes en el Concilio Vaticano II.

 Se incorporaron más miembros de la Comisión Episcopal de Misiones, D. Camilo, obispo de Astorga, D. Ramón, obispo de Jaén, el P. Vito del Prete, gran conocedor de la teología de la misión y profesor de la Facultad de Teología de Nápoles. El padre Vito del Prete además es secretario general de la Pontificia Unión Misional (PUM) tuvo esta mañana una intervención en la 68 Semana de Misionología de Burgos, en la que explicó la provisionalidad que las misiones deben tener, en función de la fundación de las iglesias locales.
Durante su intervención, titulada "De los territorios de misión a la Iglesia local", Del Prete afirmó que "la Iglesia es, sobre todo, Iglesia local" y recordó que durante el Concilio comenzó a producirse el giro en la concepción misionera que dejaba de hablar de "Iglesia para los demás", para comenzar a hablar de "iglesia con los demás". Desde este punto de vista, el secretario de la PUM se refirió al problema de la "inculturación" y afirmó que "la Iglesia, fiel a la misión recibida de Cristo, debe fecundar las culturas con la semilla del Evangelio y ayudar a humanizar al hombre y a la sociedad". Además, Del Prete no dudó en advertir sobre algunas desviaciones de la acción misionera, cuando pretende trasladar a "las llamadas iglesias jóvenes", "el modelo occidental". Por ejemplo, y respecto a la formación de los sacerdotes de esas iglesias se preguntó "¿Qué saben estos sacerdotes formados a la europea de la sabiduría de sus países de origen?", y subrayó que el único sacerdocio de Cristo no requiere que "se lleve a cabo del mismo modo". Lo mismo vale para la vida consagrada. En este sentido, el secretario de la PUM señaló que muchas de estas iglesias en los territorios de misión "no son jóvenes, sino que nacen viejas, porque se caracterizan por toda la estructura y los problemas de las viejas iglesias".
Más de 700 páginas conforman el volumen sobre el proceso conciliar de redacción del decreto Ad Gentes hasta el 7 de diciembre de 1965 en el que fue aprobado. Mons Gil Hellín pronunció una conferencia en la que trató de mostrar las tensiones entre los diferentes expertos hasta alcanzar el consenso de más del 95% de ellos. Demostró que detrás del Decreto había todo un modelo de Iglesia en tensión. El Decreto Ad Gentes no pudo aprobarse hasta el final porque hasta las últimas sesiones no se aprobó una de las grandes constituciones del Vat II, aquella que define a la Iglesia como pueblo de Dios, como misión de la Trinidad. Se trata de la Lumen Gentium.

Los más de 100 asistentes al aula magna de la Facultad de teología pudieron disfrutar de este excelente trabajo, muy útil para posteriores trabajos de investigación. En el diálogo intervino el Card. Filoni quien interpelaba al ponente y continuaba su diálogo en el coffee-break posterior. La mesa redonda Misión ad gentes y Vida consagrada que se celebró después, contó con lapresencia de la abadesa de Tulebras y de la religiosa laurita, recién venida de Egipto. Para finalizar la jornada de hoy hubo un acto teresiano en la Iglesia de S. Gil, delante de la Virgen de la Mañana, imagen del Gil de Siloé del s. XV, a la que se dirigió tantas veces santa Teresa en su estancia en Burgos para preparar su última fundación.
OMP-España