jueves, 15 de octubre de 2015

¿Dónde llega el dinero del Domund?

El dinero que se da en la colecta del Domund, que este año es el domingo 18, llega íntegro a los misioneros y misioneras del mundo.




¿De qué manera? ¿cuál es el recorrido del dinero desde que alguien da su limosna o donativo para el Domund hasta que llega a manos del misionero?. Las respuestas a estas y otras preguntas es lo que han explicado en la mesa redonda los expertos que la formaban, moderados por Fernando Giménez Barriocanal, vicesecretario general para asuntos económicos de la Conferencia Episcopal.
Anastasio Gil, director nacional de Obras Pontificias, presentaba a Giménez Barriocanal como “la persona que más entiende, no del dinero, sino del correcto uso de las aportaciones de los fieles”, y por ello ha sido él el encargado de moderar esta mesa en la que han intervenido un representante de cada  etapa que sigue el dinero del Domund.

Por ello la primera en intervenir ha sido Paqui Vela, de la Delegación de Misiones de la diócesis de Jaén y ha contado detalladamente cómo se trabaja en las delegaciones de misiones de cada diócesis, desde la publicidad que se envía a los colegios y parroquias para que se hable del Domund y concienciar a la gente para que den sus aportaciones económicas, hasta la manera en que se recoge el dinero de lo recaudado, tanto en efectivo como a través de transferencias. Tras contabilizar lo recaudadoy elaborar un informe detallado que se entrega al obispo de cada diócesis, todo el dinero se envía íntegro a Obras Misionales Pontificias Nacional.



En ese momento ha tomado la palabra Isabel Santiago, del departamento de administración de OMP Madrid quien narraba que todo el dinero que reciben de las distintas diócesis se unifica y elabora un único informe que se envía a Roma, pues es allí donde se decide el destino de este dinero tras la celebración de una asamblea que tiene lugar cada mes de mayo en la que se estudia todos los proyectos de misiones de todo el mundo.

Así, con una visión global de las necesidades más urgentes en el mundo, desde Roma se notifica el destino del dinero, que se hace llegar a través de la forma más segura, por transferencia a la nunciatura apostólica con una carta al destinatario final. Al misionero se le pide en esta carta que documente de alguna manera, con fotos, testimonios… lo que ha podido hacer gracias a ese dinero recibido, para así poder informar al donante y que este sepa qué cosas se han podido hacer gracias a su aportación.

Por último ha intervenido un misionero, Rafael Bardón, un javeriano que ha hecho un recorrido por su país de misión, Indonesia, para situar a todos los presentes y después ha contado su labor allí y todo lo que se hace gracias al dinero recibido del Domund.

La misión en Indonesia
Indonesia está formada por más de 17.000 islas, es el cuarto país más poblado del mundo con la mitad de la población menor de 30 años y es el país musulmán más grande del mundo en el que conviven numerosas religiones, entre otras la católica con siete millones y medio de fieles.
Rafael Bardón cuando llegó a Indonesia comenzó trabajando en un seminario menor durante más de tres años y después inició su labor en una parroquia en la que se dedica sobre todo a la labor con los jóvenes, a los que preparan para que sean líderes y ellos trabajen en sus zonas de orígenes, ya que son solo tres sacerdotes y no pueden llegar a todas las áreas que desearían.

Ya que en Indonesia hay 300 grupos étnicos y el 40% de la población vive bajo el umbral de la pobreza, desde la parroquia se hacen diálogos de convivencia para favorecer la buena convivencia entre la diversidad étnica en la que viven, además de realizar otras muchas actividades parroquiales.

Con los más de dos millones de euros que recibieron este año pudieron mantener a los misioneros y misioneras que viven allí, a los seminaristas y estudiantes de congregaciones religiosas, realizar muchas de las actividades destinadas a los jóvenes de la parroquia, a hacer talleres de cocina y costura para las mujeres y de agricultura para los hombres, realizar un programa de formación para catequistas, comprar un equipo audiovisual para las emisiones de las diócesis, construir una nueva capilla y llevar a cabo un proyecto para becas escolares en las escuelas católicas diocesanas.

Fernando Giménez Barriocanal cerraba este panel de expertos recordando la importancia de que cada uno aporte lo que pueda al Domund y recordaba que desde el 1 de enero de 2016 la desgravación de Hacienda pasa del 25 al 30%, de los que de los primero 150€ hay una desgravación del 75%, siempre que el donativo se haga de forma nominativa.

Texto y fotos Archisevilla