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miércoles, 6 de noviembre de 2013

Agradecimiento a toda la Archidiócesis por la campaña del DOMUND

Sevilla, noviembre de 2.013
 Atrás quedó el mes de octubre que desde el primer día, con la Fiesta de la Patrona de las Misiones Sta. Teresita del Niño Jesús, se ha vivido con mucha intensidad misionera afectando a toda la Archidiócesis. 
Tal vez porque al ir finalizando el año de la fe el ardor apostólico nos ha impulsado a vivirlo con mucha entrega y generosidad.
El mensaje del Papa Francisco llamando a la misión a todos los bautizados y la pastoral de nuestro Arzobispo aterrizando en lo que debe ser una Archidiócesis misionera y sus implicaciones concretas, han  servido de estímulo para que todos lo hagamos como propio.  

lunes, 4 de noviembre de 2013

Experiencias de una misionera en la campaña del DOMUND

Con motivo del Domund, las Delegaciones de misiones en cada rinconcito del mundo motiva de una manera especial a la Misión Ad-gentes, dedicando todo el mes de octubre a esta tarea evangelizadora, Jesús nos invita a expandir el mensaje Id y haced discípulos de todas las naciones … Mt 28,19.”


Aprovechando mi estancia en Sevilla, fui enviada a compartir mi experiencia misionera en la R.D del Congo a algunas parroquias y colegios concertados de Sevilla.

Y me dicen que escriba algo sobre esta actividad.

En la Parroquia de Valencina de la Concepción acogieron muy bien el mensaje en la Eucaristía del domingo día 20 a las 11 de la mañana, me sentí cercana a toda esta comunidad.


miércoles, 23 de octubre de 2013

Mosaico del DOMUND, para clausurar la campaña de este año

Un gran mosaico formado por los propios alumnos del colegio de los salesianos de Morón de la Frontera ha servido para clausurar la campaña del DOMUND de este año.

A primeras horas del día el alumnado salió al patio y entre todos los escolares de Infantil y Primaria formaron el lema de la campaña de este curso, FE + CARIDAD = MISIÓN. Tras la realización del mosaico, el director del centro ha leído un manifiesto sobre el DOMUND y el director titular ha terminado el acto felicitando a todo el alumnado que se encontraba en el patio y rezando la oración que este año nos ha acompañado durante la campaña.

sábado, 19 de octubre de 2013

Misa del Domund en la 2 de TVE

Mañana, domingo 20 de octubre, se celebra en todo el mundo la Jornada Mundial de las Misiones, conocida en España como Domund. La 2 de TVE retransmitirá a partir de las 10:30h la celebración de la misa dentro de la emisión del programa “El Día del Señor”. Previamente se emitirá el vídeo del Domund, que lleva por título “El milagro de Mao”, una conmovedora historia que transcurre en Battambang, Camboya, lugar de misión del jesuita Kike Figaredo.
La misa, presidida por el Arzobispo de Toledo y presidente de la Comisión Episcopal de Misiones, Mons. Braulio Rodríguez, se transmitirá desde el Santuario de Nuestra Señora del Sagrado Corazón, de Galapagar, Madrid, centro de espiritualidad de las Hijas de Santa María del Corazón de Jesús.

Desde Guatemala, nuestra misionera Zita

Nuestra hermana en la misión Zita María, nos narra en pocas palabras las maravillas de sentirse enviada a dar testimonio de Dios, a través de la enseñanza, ella se siente plenamente feliz de haber sentido esa llamada y mejor aún de sentirse enviada, y nos pide que seamos generosos con el DOMUND, porque gracias a vuestra generosidad es posible recibir testimonios como este.

Muy queridos hermanos: Quiero compartir con ustedes esta gran experiencia de haber seguido el mandato de Jesús "Vayan". Desde hace 33 años estoy en Centroamérica sembrando el Evangelio de Jesús a través de la Educación. Mis primeros 14 años los pasé en Nicaragua, y el resto hasta el día de hoy en Guatemala. Han sido años muy copiosos de bendiciones. En realidad una llega a descubrir que no es tanto lo que da, sino lo mucho que recibe en experiencias, contacto con la gente más sencilla que siempre tiene un gesto de generosidad y cercanía, que comparten lo que no tienen enseñándonos cuánto bien nos hace la pobreza. 


Creo que la Educación es un medio excelente para evangelizar, el desarrollo de los pueblos depende de ésta y en mi caso siempre he tratado de sembrar en los docentes una mayor conciencia de la trascendencia de su vocación de enseñar a las nuevas generaciones los verdaderos valores, la responsabilidad de dejar una huella significativa en las personas que pasan por nuestro lado. 

Sigo creyendo y apostando por entregar mi vida en estos lugares lejanos a la patria chica, pero cercanos por la unión con la Archidiócesis y la Iglesia. "Hay más alegría en dar que en recibir", ustedes hacen extender en el mundo la mano de Dios a través de tantos y tantas misioneras que gozamos del don del envío a lugares diferentes en los que la necesidad se hace un permanente llamado a nosotros bautizados y comprometidos con el Reino. Que Dios los bendiga y que den generosamente para colaborar con la obra misionera de la Iglesia.


 Fraternalmente Zita María Arenas, Misionera laica de la Diócesis de Sevilla. 

viernes, 18 de octubre de 2013

Nuevo testimonio de una misionera, ahora desde Senegal

La vida de una misionera

Nací en Sevilla, Triana, alumna del colegio Cristo Rey de la calle Betis, desde joven, sentí que el Señor me pedía ayudar a los africanos, no sé si era por el color, o no sé por qué, solo sé que ese era mi sueño de joven.

A los 19 años, por aquello de seguir a Jesús, entré en el noviciado de la Hijas de Cristo Rey, en Granada. Durante el tiempo de mi formación, siempre tenía ese deseo de salir para países más pobres.

A los 29 años, mi congregación pensó abrir dos casas en Senegal, por supuesto me ofrecí voluntaria para venir a África, los miedos y los sueños se entremezclaban, la alegría de ir y el sufrimiento de dejar a los míos.

Al fin una carta me llego diciéndome que aceptaban mi propuesta de venir a África, y el 2 de Octubre junto con otra hermana volamos para Senegal.

Al llegar nos esperaban dos hermanas españolas, nosotras corriendo para coger el coche, cuando nos dijeron que pasábamos la noche en el Aeropuerto pues era peligroso coger de noche la carretera.

En fin llegamos a mi nuevo destino, Kaolack, allí pasaré los primeros 15 años de mi vida misionera, enseñado catequesis y español, nuestro principal empeño era acompañar y sostener a los cristianos, que son una gran minoría, los visitamos, tenemos reuniones con ellos y nos sentimos de la misma familia.

Nuestros alumnos son cristianos y musulmanes, a todos los educamos en los valores cristianos, como son el perdón, la lealtad, el espíritu de trabajo, la responsabilidad, etc, etc. La mayoría de los alumnos son musulmanes, ya que nuestros colegios son muy apreciados por la responsabilidad y la honestidad con que se trabaja, ellos admiran la educación que se les da a los niños.

De Kaolack me trasladaron a Dakar, la capital, ahí abrimos unas clases de párvulos, que mas tarde se convertiría en una gran escuela. Pero a mí me confiaron la formación de las jóvenes que querían ser Hijas de Cristo Rey. Así, formamos las primeras religiosas africanas de nuestra congregación, sucesivamente me mandaron a Mbour durante 6 años, siempre en la formación, y de nuevo a Kaolack donde continúe en un internado de jóvenes, y dando catequesis.

Esta es de una manera muy breve mi vida misionera, llevo 34 años aquí en Senegal, he vivido muchos momentos estupendos, me he sentido muy feliz entre los cenégales, y ellos me han enseñado a confiar más en Dios, a ser mas paciente, y a saber respetar el ritmo de cada ser humano.

Solo me queda dar gracias a Dios por haber pensado en mi para esta sublime misión, dura, cierto pero maravillosa, llevar a Cristo Rey a mis hermanos de otra parte del mundo, es una suerte y esa me ha tocado a mí. Esperanza Oliver

jueves, 17 de octubre de 2013

Chile, otro rincón del mundo donde está presente los misioneros

Hola, me llamo Loli Casado Navarro, soy sevillana, tengo 51 años y pertenezco a la Congregación de Hermanas del Prado y desde hace un año y un mes estoy destinada en Chile. ¡Todavía cuento los meses, a veces parecen que las horas no pasan y otras que es imposible que corra tanto el tiempo!.
La primera llamada que entendí del Señor, era para las misiones, pero eso lo veía muy grande para mí. Mi familia con unos valores muy evangélicos y cristianos, pero nada de practica religiosa. Yo me acerqué a la Parroquia porque mis amigas iban allí y me encontraba bien con ellas. A los 21 años me confirmé "pero no pasó nada", ¡eso era lo que yo creía! El Espíritu del Señor estaba a mi puerta deseando que le abriera un pequeño espacio para darme todo lo que tenía para mí.
Pero la vocación misionera no era para mí, era para los otros. Busco un chico para casarme y formar una familia... pero el Señor me hace ver que no me quiere por ahí, entonces, con la ayuda de un sacerdote me planteo seriamente mi vocación. De todo esto hace ya 24 años, y cada día doy gracias a Dios en mi oración, por el don de mi vocación, por el regalo tan grande que me ha hecho.
Estando en mi primer año de formación de la vida religiosa, le digo a una responsable que yo me quiero ir a Chile, y me responde que no, que ese no es mi camino. ¡Bueno, por medio de ellas me hablaba el Señor!, yo olvido la cuestión y continúo mi vida como religiosa en España.
Pasan 21 años y muchas cosas más, muchos encuentros con los más pobres, con niños y adultos, con Jesucristo y su Evangelio... y un día hablando con mi Responsable General, me propone, con cierto miedo, si yo quiero ir a Chile para reforzar una de las comunidades de allí. ¡ Dios mío, no lo podía creer! ¡Ahora que en mis planes ya no estaba esa posibilidad, me la ofrecen! Y aquí vemos la grandeza de la Misión, no es el capricho de un momento, no es mi gusto personal, no soy yo quien la dirige o la elige...es la Iglesia universal la que me envía, por medio de mi Congregación, es el mismo Jesucristo que me pregunta y que necesita de mí para que sea conocido y amado, es el Espíritu Santo que sopla donde quiere y cuando quiere. Emocionada le digo que Sí, y le cuento mi pequeña historia... y aquí estoy.
Estoy viviendo en la 3ª Región, es decir, en el norte de Chile, una zona árida, dura, desértica... la minería es lo principal de éstos lados. Cerca del desierto de Atacama, Vallenar es una pequeña ciudad, muy diversa, con grandes diferencias ya sea en el interior hacia la Cordillera, o hacia el mar.
La población de Vista Alegre, donde vivo con mi Comunidad, está en la ladera norte de Vallenar, como a un tercer nivel de altura del centro. Pobre, con casas pequeñas, de madera, latón, cartones..., construir con ladrillo y cemento es carísimo, y como la lluvia cae dos o tres veces al año no hay muchos problemas de goteras...pero eso sí, el frío del desierto se mete por todas las rendijas de la casa... La gente es feliz, los niños juegan en las calles, los mayores mueren en sus casas, la vida es más social, los vecinos se conocen y se ayudan cuando hay un enfermo o hay una necesidad.
Comparar con la pobreza que yo había vivido en España es algo que quité de mi mente desde el principio, nada comparable. Aquí 1 euro equivale a 670 pesos chilenos, y esa es la cantidad que se gasta en el pan de una familia de 6 personas al día. El país avanza, pero las desigualdades también, y son las poblaciones más pobres y lejanas, las que lo sufren. Faltan médicos, hay que ir a la capital, 9h de bus, para consultar a un dermatólogo, u otro especialista... La educación está diseñada para los ricos, los niños pobres no pueden pagar otros colegios o universidades... Los papás deben trabajar en las minas con horarios terribles (10 días trabajan en las minas y 7 descansan en sus casas)... La familia se resiente, son las mujeres las que llevan adelante todo, y a veces teniendo que trabajar también ellas.
A pesar de toda ésta dureza, en mi oración doy gracias a Dios por todo lo que me permite vivir de su amor en éstas personas. He aprendido a confiar contra toda esperanza en que el Señor hace maravillas entre los más pobres, en que el Evangelio es entregado a los más sencillos y son ellos los que mejor entienden al Señor. Esta gente necesitada de todo, pero que lo que más aprecian es el que vayas a sus casas, puedan hablarte, en que reces con ellas por sus necesidades. Aunque también hay que decir, que a veces nos encontramos con situaciones muy duras, de rechazo, de violencia, pero el Señor siempre pone en tu vida las palabras o los hechos que debo hacer. Invito a toda persona que tenga inquietudes hacia el más pequeño, hacia el hermano sólo o desamparado, a cada joven que quiera entregar su vida al Señor, poder hacer una experiencia de despojo y confianza viniendo uno o dos meses a nuestra comunidad para experimentar el amor de Dios que se expresa a través de los gestos más sencillos que podamos imaginar. No olvidéis rezar por nosotros, por las comunidades a las que somos enviadas y compartir lo poco que se tiene, aquí es mucho, supone en muchas ocasiones la alegría de algunos niños, o los medicamentos de un anciano. A veces es necesaria la ayuda para tener una pieza donde celebrar la Eucaristía y hacer la catequesis...en fin, no dudéis que todo lo que generosamente se entrega por amor de Jesucristo, recibe el ciento por uno aquí y la vida eterna.
Con mucho cariño, Loli

Francisco el misionero

El Domund ofrece la clave de cómo ve el evangelio el Papa de las periferias


No son pocos, dentro y fuera de la Iglesia, los que se están preguntando en dónde radica la clave del pontificado del papa Francisco. Este periódico es testigo de la sorpresa que, día a día, está generando ese humilde seguidor de Francisco de Asís y discípulo aventajado del eficiente Ignacio de Loyola. Las perspectivas a la hora de abordar las causas de esa capacidad del Papa de introducirnos en la novedad del Evangelio, de ponerse a la cabeza de las críticas a las estructuras temporales de la Iglesia, y de pedir el cambio del corazón como motor de una humanidad nueva, son múltiples y no siempre concordantes. Si, como dicen algunos, en este mundo ya no existen los hechos, solo las interpretaciones, el papa Francisco, como buen líder moral, va ganando la partida y se adelanta con frecuencia incluso a la multitud de intérpretes, más o menos acreditados, de sus obras y de sus palabras.
En estas vísperas del Domund, ese día en el que la Iglesia se vuelve algo menos discutible en la plaza de la opinión pública gracias al testimonio de quienes no distinguen entre evangelio y periferia, voy a proponer una clave interpretativa del pontificado del papa Francisco y del nuevo rostro que la Iglesia presenta a la sociedad. La clave del papa Francisco radica en el método misionero del primer anuncio. De ahí que, como podemos testificar en la sede de Obras Misionales Pontificias, el entusiasmo con que los misioneros están viviendo este tiempo de la Iglesia no habla del Papa, sino de ellos mismos. El papa Francisco está confiriendo al papado la forma misionera de entender y de practicar el evangelio en la historia. El concepto de misión del obispo de Roma procede de su experiencia en las situaciones de ultimidad antropológica, en su comprensión de la relación entre el evangelio y los pobres, y en su radical propuesta de un cristianismo que mira a cada hombre y a cada mujer a los ojos, sin prejuzgar, al tiempo que hace silencio para escuchar el latido de su corazón. Un silencio que no pregunta, solo escucha y acompaña.

El concepto de la misión del papa Francisco, el Papa de las periferias geográficas y existenciales, es primero patrimonio, para toda la Iglesia, de los misioneros. Es patrimonio porque es su experiencia, su circunstancia vital, su proyecto de vida. Por más que nos empeñemos en buscar fórmulas mágicas, no hay en la comunidad cristiana otro método de relación con los están más lejos, o con los que están más cerca, que el que practican cada uno de los 13.000 misioneros españoles en el mundo, repartidos en 130 países, con una media de edad de 70 años. Las categorías clásicas han dejado de tener vigencia. La distancia de cada corazón al evangelio y a la posibilidad del encuentro con Jesús de Nazaret ya no se mide con conceptos y con palabras, se mide con la experiencia.
En este primer año del pontificado del papa Francisco, el Domund, esa fecha que está presente en el imaginario de la sociedad española, es una definición de su esencia: el Domund de las periferias para colaborar con los misioneros. Una jornada en la que se nos invita a salir de nosotros mismos, de los límites a los que llega nuestra mirada, nuestra capacidad de producir, de consumir, de poseer, para encontrarnos con quienes no nos aportan más que su presencia profética. No son muchos en este momento de la historia los que hablan de los pobres, piensan desde los pobres y con los pobres. No son pocos los que han convertido a los pobres en una categoría despersonalizada que se conjuga con los sinónimos de pobreza. Sin embargo, los misioneros, esos héroes de lo cotidiano en un mundo sin mitos ni leyendas, nos están hablando de la posibilidad de hacer de la caridad la semilla de la justicia y condición de la esperanza. Por eso desde Obras Misionales Pontificias lanzamos un reto comprometido: “Yo también soy Domund”, el Domund de las periferias.El mensaje que Francisco ha entregado a la Iglesia y a la humanidad con ocasión de esta jornada es una invitación a salir “del propio ambiente” para llevar este aliento universal también a los “suburbios”, a la humanidad. Interpela a los cristianos, y a cualquier persona de buena voluntad, para que seamos capaces de salir al encuentro de los que están lejos, con signos y gestos significativos, como testimonian con sus vidas los misioneros. “Hago un llamamiento a todos aquellos que sienten la llamada a responder con generosidad a la voz del Espíritu Santo, según su estado de vida, y a no tener miedo de ser generosos con el Señor”. Ha llegado la hora de dejar al lado una vida supuestamente cristiana, instalada en mirar cómo otros se entregan a los demás, para pasar a tomar parte activa en la encrucijada a la que ha convocado el Señor de la vida y de la historia. Por eso Francisco entrega su bendición a quienes llevan la delantera: “Bendigo de corazón a los misioneros y misioneras y a todos los que acompañan y apoyan este compromiso fundamental de la Iglesia para que el anuncio del evangelio pueda resonar en todos los rincones de la tierra”. Ellos no necesitan tanto ser admirados y contemplados cuanto ser ayudados e incluso imitados.

Anastasio Gil García es director nacional de Obras Misionales Pontificias.
Fuentes: Diario El País, 16-10-13

miércoles, 16 de octubre de 2013

“El hombre del DOMUND”... y muchos más

Cuando se acerca la recta final de la preparación del DOMUND, es momento de recordar y animar a tantísimas personas, a lo largo y ancho de nuestra geografía, que están trabajando sin parar para hacer que el llamamiento de ayuda a las misiones llegue a todos los oídos.


Con este motivo, puede ser bueno volver la vista al que fue el primer director nacional de Obras Misionales Pontificias en España (de 1926 a 1968), don Ángel Sagarmínaga. De él podemos aprender muchas cosas, pero una de ellas es a trabajar sin pensar en términos de “éxito” o “fracaso”. Se hace con paz —y constancia— lo que haya que hacer, y se pone todo en manos de Dios.


Don Ángel llegó a ser conocido como “el hombre del DOMUND”, pero ese sobrenombre esconde una historia singular de esfuerzos, fracasos y tenacidad contra viento y marea. Y así fue desde el principio: cuando se lanzó a impulsar la celebración en España del primer Domingo Mundial de las Misiones, en 1926, obtuvo el “gran éxito” de que respondieran solo dos diócesis. Pero siguió adelante... Y al año siguiente fueron solo seis. Pero siguió adelante...


Año tras año, don Ángel continuó su infatigable trabajo de animación misionera en circunstancias nada fáciles. De hecho, con su sentido del humor, él decía de su papel en esos comienzos: “Estaba siempre al pie del cañón; cosa en extremo difícil... porque antes tenía que fabricar el cañón”.


Don Ángel insistía en que no tienen que distraernos ni los aparentes logros ni los aparentes batacazos. Tan claro lo tenía que llegó a decir: “El Papa no me ha enviado a conseguir éxitos, a recaudar limosnas, sino a predicar”. Y así se lo transmitía a sus colaboradores: “Dios no nos exige el éxito: nos exige el trabajo”.


En vísperas del DOMUND, y sin tener ya que fabricar el cañón, como le pasó a don Ángel, las energías de muchísimas personas se vuelcan en la preparación de este gran día de las misiones. Son —con palabras de un compañero de OMP en Cádiz— los “misioneros de retaguardia”, y para ellos va nuestro abrazo y nuestro agradecimiento en estos días de trabajo y de ilusión “extra”.


Rafael Santos
Obras Misionales Pontificias

Experiencias de vida en misión

Nuestro joven colaborador Ignacio del Rey, un muchacho muy comprometido con todo lo referente a las misiones, este año ha querido vivir en primera persona la experiencia de ir de misión, ha sacrificado su vacaciones placenteras para irse al encuentro de ese otro mundo de las misiones, ha visitado varias ciudades, pero se ha centrado más en Trujillo (Perú), y más concretamente ayudando en el Albergue para niños de la calle "Monseñor Oscar Romero". Os dejamos con estas palabras de experiencia vividas, esperando sirvan de estimulo para todo aquel que desde la misión "ad intra", se sienta misionero y ame las misiones. No sin antes dejaros con unas de las frases que el Papa Francisco, nos ha regalado en su mensaje para el DOMUND de este año, "todos somos enviados por los senderos del mundo para caminar con nuestros hermanos, profesando y dando testimonio de nuestra fe en Cristo y convirtiéndonos en anunciadores de su Evangelio"

  • ¿Por qué te has ido este año de misión?
Llevo muchos años con esas inquietudes, y por miedo real a dar el paso nunca busqué las circunstancias y esperé a que éstas me vinieran dadas. Y así es, este año se dieron las circunstancias y todo apuntó a que era este año, y no otro, el año en que tenía que dar el paso adelante.
  • ¿De dónde surgió esta llamada?
Surgió, como digo, de muchas inquietudes acumuladas, y de esas circunstancias que se dieron en un momento concreto. Cuando hablo de circunstancias no me refiero solo a circunstancias materiales o externas, sino a circunstancias personales y espirituales, por decirlo de algún modo. Para los creyentes no existen las casualidades, y pensé que era el momento porque todas las flechas señalaban al mismo camino.
  • ¿Qué inquietudes, te movieron a ello?
Una inquietud social que siempre ha habitado en mí, he podido ponerla en práctica en ocasiones dentro de nuestro entorno cercano y sin salir de nuestras fronteras, pero pensaba que era el momento de llevar esas inquietudes al extremo, ponerlas radicalmente en práctica. Me movió una inquietud por conocer, por sentir, por involucrarme sin anestesia en la vida de aquellos que sienten la miseria y la pobreza en sus vidas, tenía ganas de poder aprender de personas que conocen la vida mucho mejor que todos los que pensamos que la conocemos.
  • ¿Qué es lo primero que uno piensa cuando llega a un sitio nuevo como misionero?
Cuando se abrió la puerta del avión y puse mis pies en el borde de la escalerilla tras doce horas esperando aterrizar pensé que mi único deseo en ese momento era que aquella puerta volviera a cerrarse y regresar de nuevo como si nada hubiera visto. Cobarde ¿verdad? Seguramente, pero mi primera imagen de aquella realidad fue desoladora, aun sin tocar su suelo con mis pies, desde lo alto de aquella escalera, ya se podía sentir la necesidad que se ocultaba tras el gris triste y sucio del aire, tras la vejez de las casitas que se levantaban a unos  palmos del suelo habitando los cerros. Un panorama que, sin haber aun descorrido el telón de la aventura, ya podía desvelarse poco a poco solo con imágenes como aquella.


  • ¿Cómo se evangeliza cuando las situaciones son tan difíciles?
Quizás allí sea aun más sencillo evangelizar que aquí, no lo sé. Aquí atamos nuestra felicidad al consumismo, a lo material, a todo aquello que supone un coste, aquí vivimos en las prisas continuas, con el reloj en la mano, y si algo de tiempo nos queda en el día, quizás decidamos dedicarlo a la Fe y a Dios. Vivimos en la comodidad de una vida que sin Dios quizás sea más cómoda que con Él. En cambio allá, a nada de esto pueden atar su felicidad, porque bien saben ellos mismos, que así sería inalcanzable la felicidad para ellos, por tanto, tienen la Fe, la fuerza de Dios, como único recurso al que amarrar su felicidad y al que clavar sus esperanzas. Para millones de personas, allí la felicidad se limita a tener algo cada día para llevarse a la boca, y aun así, muchos son infelices al no tenerlo, pero otros muchos, utilizan la Fe como único alimento, como columna de su supervivencia para subsistir a una realidad en la que, sin nada, se sienten con todo teniendo a Dios. Insisto, tanto que aprender…
  • ¿Y cómo se alienta a alguien a tener ganas de vivir esa experiencia?
A cualquier persona con inquietudes le bastaría esto: “Con personas pequeñas, haciendo cosas pequeñas sumergidas en lugares pequeños, se puede cambiar el mundo”
  • ¿Te ha sentido en algún momento desilusionado, con ganas de abandonar?
Bajada la escalerilla del avión, en ningún momento. Si es cierto que hay muchos momentos de “bajón”, en los que uno necesita desahogarse, llorar, echar todo lo que vas reteniendo andando únicamente por la calle. Pero no por desánimo en el trabajo, sino porque las situaciones fuertes a veces te superan, se ven cosas tan duras que el detector del corazón a veces pita porque no las soporta. Pero, ¿cómo abandonar? Si son sus vidas, ¿voy a abandonar yo, que voy solo temporalmente? Aunque parezca fuerte, solo dan ganas de abandonar cuando llevas dos días en Sevilla después de regresar, ahí si dan ganas de abandonar, porque la misión allí no acaba, aquello solo es el arranque, tengo claro que nuestras misiones están también aquí, donde ahora me toca contagiar la experiencia vivida allá para poder crear algo de conciencia en esta sociedad que vuelve la cara a aquella realidad para no sentirse culpable de algo de lo que todos somos responsables.
  • ¿Qué cara tiene Dios en la misión?
Si me permiten y me consienten la expresión: “Dios en la misión está en su salsa”. Aquello no es Jerusalén, pero yo lo viví como si también fueran Tierras Santas, andaba por los arenales como si fueran las mismos que Cristo recorrió rodeado de niños y curando enfermos. Allí Dios te habla de tú, más fuerte, en primera persona, de cara, sin boatos, sin parafernalias, si suntuosidades y sin grandezas. Difícil de explicar, pero uno palpa allí que Dios se siente a gusto.
  • ¿Qué se debe llevar a las misiones?
Mucha ilusión, muchas ganas de trabajar y de aprender, y convicción de haber dejado detrás todos los problemas, que después, a la vuelta, descubres, casualmente, que no eran problemas…
  • ¿Qué traes después de esta experiencia?
Traigo una experiencia muy difícil de explicar con palabras, traigo un aprendizaje que ninguna Universidad ni ningún profesor enseña y me traigo un corazón lleno de nombres que nunca voy a olvidar. Creo que traigo una conciencia mucho más real del mundo en el que vivimos y de la sociedad de la que formamos parte. Traigo, igualmente, creo, una experiencia de Dios y del hombre que, a buen seguro, han marcado mi vida para siempre.


  • ¿Te ha cambiado la visión de la vida?
Naturalmente, ahora lo veo todo con otros ojos. La vuelta es sumamente dura y muchos me pregunta si ya he aterrizado, yo respondo: “No he aterrizado, pero dudo mucho que quiera hacerlo”, con esto quiero decir que no deseo volver a mirar al mundo con los ojos con que los miraba, soy feliz viviendo con la intranquilidad de saber que vivimos en un mundo injusto que espera impaciente a que los propios hombres lo cambien, todo depende únicamente de nosotros, he vuelto con ese convencimiento. Todos debemos sentir parte de responsabilidad de que esta realidad exista, quien intenta tranquilizar su conciencia echando balones fuera, se equivoca.
  • ¿Sientes a Dios más cerca?
Lo siento muy cerca, allí sentí que no me dejaba en ningún momento, y eso era un impulso enorme cuando las fuerzas flaqueaban, siempre lo he sentido cerca, pero nunca había podido tocarlo, hoy puedo decir, sin complejos, que yo toqué a Dios mismo en las misiones.
  • ¿Volverías de nuevo a una misión?
Con los ojos cerrados.
  • ¿Le recomienda esta experiencia a los jóvenes?

A los jóvenes y a todos los que sientan estas inquietudes, es una experiencia que si todos la viviéramos cambiarían muchas cosas. Animo a todos los que sientan algo dentro que les mueve a que den el paso, no podemos ser egoístas pensando que va a ser algo duro para nosotros, naturalmente lo es, pero no podemos permitirnos el lujo de pensar en nosotros cuando allá nos espera mucha gente que realmente está sufriendo las consecuencias de la miseria para que les tendamos nuestra mano.


martes, 15 de octubre de 2013

La primera hucha del DOMUND


Fue el 4 de junio de 1922, primer año del Pontificado del que sería conocido como el Papa de las Misiones. Era la fiesta de Pentecostés y se conmemoraba el tercer centenario de la fundación de Propaganda Fide, la que hoy conocemos como Congregación para la Evangelización de los Pueblos. Pío XI presidía la misa en San Pedro y en ese momento pronunciaba la homilía, en aquella solemnidad “siempre bella, siempre grande” (así comenzó) de la venida del Espíritu Santo, el protagonista de la misión. Pero, llegado un momento, el Santo Padre hizo algo inesperado...

El silencio de la Basílica se hizo aún más denso cuando todos los obispos, sacerdotes y fieles allí presentes vieron que el Papa se despojaba de su solideo y, con él vuelto boca arriba en su mano, solicitaba a toda la Iglesia que ayudara a las misiones, diciendo: “Esto es lo que os pide a vosotros, a todos sus hijos, el Vicario de Cristo. Y no duda en tender hacia todos sus manos desde esta altura, en demanda de colaboración y socorro...”.

Todos quedaron sobrecogidos al ver al Pontífice convertido en mendigo por las misiones. Su solideo se convirtió, de algún modo, en la primera hucha del Domund, aunque tendrían que pasar aún cuatro años para que él mismo instituyera la Jornada Mundial de las Misiones, el 14 de abril de 1926. 

No, él no dijo “#YoSoyDomund”, pero a casi noventa años de distancia, ese gesto emocionante de Pío XI fue el que nos abrió el camino para que hoy podamos nosotros decirlo con nuestra hucha azul —y, sobre todo, con el corazón— por delante.

Rafael Santos, 
Obras Misionales Pontificias España

lunes, 14 de octubre de 2013

Merienda misionera

En el Colegio del Protectorado de la Infancia, en la calle San Jacinto, 70 de Sevilla, cómo todos los años se va a celebrar el próximo día 18, con ocasión de la celebración del día del DOMUND, una merienda a favor de las misiones, todo ello ha sido preparado con todo el cariño que saben poner en todo lo que realizan las hermanas de la Caridad, siempre acompañadas por voluntarios y voluntarias, que cada año hace posible vivir una tarde misionera en su centro.

Esperamos vuestras asistencias, recordad y apuntar en vuestras agendas ese día, vuestros hijos serán los primeros que disfrutarán de esa merienda misionera.

viernes, 11 de octubre de 2013

Testimonio de un misionero salesiano en Uagadugú, Burkina Faso

Antonio Herrera, testigo directo de la juventud más desfavorecida de Burkina Faso

Estimados amigos/as de la misiones,

     Acojo con cariño y gratitud la invitación del Director Nacional de las OPM a compartir con todos vosotros la vida y la misión que los Salesianos de Don Bosco desarrollamos en Uagadugú, la capital de Burkina Faso.

Soy Antonio Herrera, sevillano (bueno, de un gran pueblo cercano a Sevilla: Alcalá de Guadaira), 52 años, de los cuales 20 en África del Oeste. Llevo 3 años en esta nueva fundación misionera salesiana de Uaga. Vivimos en un barrio marginal de la capital, al que dieron el nombre de Belleville. Siendo una ciudad enorme que crece de manera desproporcionada, estos barrios carecen de todos los servicios sociales mínimos: alcantarillado, agua corriente, electricidad, escuelas, dispensarios…  Desde que llegamos aquí, intentamos ganarnos la confianza y el amor de los niños y de los jóvenes, a través del Oratorio, esa plataforma de tiempo libre inventada por Don Bosco que permite un contacto humano y directo a través del juego, el deporte, la danza, los paseos. Al no tener locales propios, jugábamos en plena calle, o bajo un hangar de palo y de paja cuando el calor o la lluvia se hacían difíciles de soportar. Cientos de niños y algunos jóvenes monitores benévolos que nos ayudan forman esta gran familia en la que se aprende a convivir, a jugar, a respectar, a rezar también.
Conociendo la lucha cotidiana por sobrevivir de la mayoría de estas familias pobres, hemos abierto un pequeño Centro Sociocultural. Tiene como objetivo esencial ayudar a los jóvenes de ambos sexos, entre 15 y 25 años a adquirir ciertas competencias esenciales para lanzarse o mejorar el trabajo que realizan ya: telar tradicional, reparación de motos, peluquería, cocina; a estos oficios de formación rápida, se añaden la alfabetización y la informática. Unos 150 jóvenes reciben la formación, y los grupos se renuevan. Tenemos como proyecto de futuro obtener ayuda para equipar a algunos de estos jóvenes, que frecuentemente son el sustento de sus familias.
Como religiosos y sacerdotes, ayudamos a la parroquia en la celebración de los sacramentos y en la animación de los movimientos y asociaciones de infancia y de juventud.
             
Lo que me anima y entusiasma de este país y de esta Iglesia son las potencialidades con las que cuenta, es decir, una población que lucha cada día por sobrevivir y una Iglesia que crece desde la base, gracias a la fe activa y militante de muchos cristianos. Se puede afirmar que en esta Iglesia de Uaga la vida cristiana está sostenida materialmente por los cristianos, que se organizan en Comunidades Cristianas de Base, asegurando la vida ordinaria y el compromiso de la iglesia en cada barrio. Cuando voy al encuentro de oración semanal de las comunidades y veo los medios tan pobres con los que cuentan,  la participación al sostenimiento financiero y a las actividades que ellos mismos han programado, no me queda otra opción que decir con Jesús: esta mujer ha dado más que todos los otros, porque ha dado todo lo que tenia para vivir! Como misionero, me siento evangelizado por los niños que recorren tantos kilómetros para llegar a la catequesis, por los jóvenes que se ofrecen a animar los juegos de sus hermanillos pequeños del barrio en el Oratorio, por los hombres que reconstruyen su capilla de palo y paja, por las mujeres que se organizan para sostener a las más pobres, enfermas o viejas de entre ellas. La Iglesia de aquí es misionera porque contagia la fe!
             Doy gracias al Señor  por estos años de misión en Burkina.
                               P. Antonio Herrera, salesiano
                                   Uagadugú, Burkina Faso



jueves, 10 de octubre de 2013

Rueda de prensa del Domund 2013

Ayer se presentó la Jornada del Domund 2013 “Fe+caridad=misión” a los medios de comunicación.


Tuvo lugar la rueda de prensa en la Biblioteca de la Asociación de la Prensa de Madrid. a las 11 horas.


Timoteo Lehane, secretario general de la Obra Pontificia de Propagación de la Fe, será el encargado, junto a Anastasio Gil, director nacional de las Obras Misionales Pontificias, de explicar el significado de este día dedicado a la misión universal. Timoteo Lehane se centró especialmente en explicar el sentido y el funcionamiento del Fondo Universal de Solidaridad. Rasgo distintivo de las Obras Misionales, este fondo recoge lo aportado por todos los países del mundo a las misiones para, después, hacer una distribución equitativa, según las necesidades, evitando, así, particularismos y discriminaciones.


El padre Timoteo Lehane es el responsable internacional de la Obra Pontificia de Propagación de la Fe, cuya Jornada se celebra el DOMUND, el Domingo Mundial de las misiones. La Secretaría que dirige recibe peticiones de ayuda de todo el mundo, y hace una propuesta de los proyectos que se pueden financiar al Consejo Superior de OMP, para su aprobación en Asamblea General. Asimismo, gestiona las colectas del Domund y se encarga de distribuir las ofrendas a través de las direcciones nacionales de OMP, en forma de un programa de ayuda universal.


lunes, 7 de octubre de 2013

Revista Misionera año 2013

Desde esta Delegación y con esta revista misionera queremos entrar en vuestras casas y en vuestros corazones, como podéis ver en el lema de la portada "Toda la Diócesis es misionera". Rodeando a la Catedral la Iglesia Madre, y casa del Obispo, hemos puesto como representación algunas parroquias, nos hubiera gustado el representar a todas y cada una de las 256 existentes. 

En las páginas centrales de la revista, veréis reflejada toda la generosidad demostrada por los colaboradores de nuestra Archidiócesis, que a consecuencia de la situación que estamos atravesando han disminuidos en algunos casos, pero en otros ha aumentado su generosidad.

Junto a esta revista os envío la carta que nos ha dirigido D. Anastasio Gil García, Director de la Comisión Episcopal de Misiones y Cooperación entre las Iglesias, del Perfecto de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, el Cardenal D. Fernando Filoni. Que nos relata con todo sentido que es el DOMUND y nos da unas recomendaciones prácticas y concreta de como celebrarlo, y que desde esta Delegación la recomendamos.

VER REVISTA

CARTA PERFECTO

viernes, 4 de octubre de 2013

Invitación de nuestro Delegado a los sacerdotes de la Diócesis

Queridos hermanos sacerdotes:

    Es para mí un motivo de alegría acompañar la carta pastoral del Sr. Arzobispo en este año de Gracia cuando se van recogiendo los frutos del año de la Fe y profundizando en las consecuencias de la Nueva Evangelización para ahondar en la dimensión misionera de la Iglesia. Dar desde nuestra pobreza es un reto y el Sr. Arzobispo lo ha sabido captar al plantearse el proyecto esperanzador de la Misión Diocesana que tanto bien podría hacer en nuestra Archidiócesis y que será sometido a los Consejos Episcopal y Presbiteral. Si es bien visto por esos órganos diocesanos y todos nos entusiasmamos con él con espíritu abierto, seguro que supondrá un pulmón de aire fresco y renovador tanto para la misión ad intra como para la misión ad gentes de esta nuestra querida Iglesia que peregrina en Sevilla.
   Con el fin de prepararnos espiritualmente, dar quizá algunos pequeños pasos en el ilusionante proyecto de la Misión Diocesana y acompañar los grandes valores que atesora la carta pastoral de nuestro arzobispo para el DOMUND 2013, os invito encarecidamente a participar del retiro que impartirá D. Anastasio Gil García, Director Nacional de las Obras Misionales Pontificias y responsable de Misiones en la Conferencia Episcopal Española, el día 10 de OCTUBRE , segundo jueves de mes, (de 10,30 a 13,30 horas) en el Seminario Mayor Metropolitano.
   Prepararnos espiritualmente para tomar conciencia de la misión ad gentes no es una actividad eclesial más en la vida de la Iglesia, sino una de sus tareas principales. Y, pese a que podamos pensar que somos pocos sacerdotes en nuestra Iglesia de Sevilla y que ya tenemos bastante con la gran labor que debemos desarrollar por, entre y junto con nuestros feligreses, no podemos dejar de mirar con amor solidario a otras iglesias hermanas necesitadas de nuestro apoyo. Este esfuerzo no redunda únicamente en beneficio de esas iglesias hermanas necesitadas, sino que enriquece profundamente la vida de las iglesias que envían a sus misioneros porque permite que éstos mismos sean a su vez, desde la distancia, fermento de diocesaneidad y catolicidad verdaderamente auténticas.
   Los misioneros nos recuerdan que la Iglesia es católica, universal, y que las iglesias locales no son islas perdidas en el océano, sino miembros hermanados del cuerpo eclesial cuya cabeza es Cristo, quien ordenó a sus apóstoles, y por ende a todo cristiano, “Id, pues, y haced discípulos de todas las naciones” (Mt 28,19). Por tanto, las iglesias locales sólo son auténticamente Iglesia cuando se abren a la universalidad y se muestran solidarias con otras iglesias hermanas  más necesitadas. Así, unas a otras, se retroalimentan recíprocamente en el amor de Cristo.
   Esto mismo dice el Papa Francisco en su mensaje para la Jornada Misionera Mundial 2013: "Vivir en este aliento universal, respondiendo al mandato de Jesús «Id, pues, y haced discípulos de todas las naciones» (Mt 28,19) es una riqueza para cada una de las iglesias particulares, para cada comunidad, y donar misioneros y misioneras nunca es una pérdida sino una ganancia”.
   Ojalá que la participación en este retiro nos aliente con alegría e ilusión a seguir el paso valiente de nuestro Arzobispo para animar a lo que todavía no es más que es un ilusionante proyecto, la Misión Diocesana, cuando estamos a punto de culminar el año de la Fe, y a alimentar nuestro espíritu misionero en aras de unas comunidades más vivas, de aquí y de allá, más auténticas y más comprometidas con los valores del Evangelio.


                                 Eduardo Martín Clemens
                                 Delegado Diocesano de Misiones
                                 Director Diocesano de las O.M.P.


lunes, 30 de septiembre de 2013

Recurso de niños y jóvenes DOMUND 2013

En está página podemos encontrar todo el material que tenemos editados, para poder celebrar una jornada de DOMUND y difundirla a todo.




Catequesis Niños

Lema del DOMUND 2013 y como colaborar

Fe+Caridad=Misión

Fe + Caridad. No es legítimo separar, y menos, oponer, fe y caridad, dos virtudes teologales íntimamente unidas. “La existencia cristiana consiste en un continuo subir al monte del encuentro con Dios para después volver a bajar, trayendo el amor y la fuerza que derivan de este, a fin de servir a nuestros hermanos y hermanas con el mismo amor de Dios” (Benedicto XVI). Contemplación y acción están llamadas a coexistir e integrarse. La acogida salvífica de Dios, su gracia, su perdón por la fe orienta y promueve las obras de la caridad.


= Misión. La mayor obra de caridad, que nace de la fe, es la evangelización. “Ninguna acción es más benéfica y, por tanto, caritativa hacia el prójimo que partir el pan de la Palabra de Dios, hacerle partícipe de la Buena Nueva del Evangelio [...]: la evangelización es la promoción más alta e integral de la persona humana” (íd.). El anuncio del Evangelio se convierte en una intervención de ayuda al prójimo, justicia para los más pobres, posibilidad de instrucción y asistencia médica, entre otras implicaciones sociales.

: Cartel
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